Sin letra pequeña
Cómo trabajamos
Un sitio que informa tiene que poder decir de dónde saca lo que dice. Esto no es una declaración de intenciones: es lo que hace el código, y por eso se puede comprobar dato a dato.
De dónde sale cada precio
De la web oficial del fabricante, con su dirección y la fecha en que se miró. Hoy son 62 de 65 herramientas con fuente registrada; las que no la tienen lo dicen en su ficha en vez de enseñar un número sin respaldo. Nunca copiamos un precio de un blog ni de otra comparativa.
LO QUE NO HACEMOS No probamos las herramientas. Lo que leas aquí sale de su documentación, de sus planes publicados y de sus condiciones — no de haberlas usado durante semanas. Decir lo contrario vendería más y sería mentira. El día que probemos algo, se dirá qué se probó y cuándo.
Por qué los precios están en euros
Porque esto se lee en España. La mayoría de estas herramientas cobra en dólares, así que la conversión usa el tipo de referencia del Banco Central Europeo —oficial, diario y con fecha—, hoy 1,1206 dólares por euro (comprobado el 9 de octubre de 2026). Nunca un cambio inventado.
Y el importe original va siempre al lado, porque es lo que te va a cobrar tu banco: si contratas algo de 29 $, la tarjeta recibe un cargo en dólares más la comisión de cambio de tu entidad. Enseñarte solo los euros sería más bonito y menos cierto.
Cómo elegimos y publicamos noticias
El sistema revisa cada día titulares de 12 fuentes —2 de ellas los propios fabricantes—, los cruza con el catálogo y prioriza lo que puede cambiar una decisión: precio, condiciones, funciones, límites, disponibilidad o cambios relevantes del proveedor.
Usamos automatización e inteligencia artificial para detectar candidatos, investigar, resumir y redactar. Algunos artículos pueden publicarse automáticamente, así que no presentamos cada pieza como si hubiese tenido una revisión humana previa cuando no la ha tenido. La regla que sí se mantiene es otra: las afirmaciones verificables deben apoyarse en fuentes identificables, preferentemente primarias, y el artículo debe separar el dato de la interpretación.
Si una fuente está en inglés, el contenido se adapta al castellano sin ocultar el origen. Cuando una noticia afecta a una herramienta del catálogo, se enlaza con su ficha y sus datos de precio para que el lector pueda comprobar el contexto completo.
Qué no vas a encontrar
- Puntuaciones. Ni notas sobre diez ni estrellas. Sin pruebas de campo, una nota parece objetiva y no lo es.
- Ganadores coronados. Nada de «la mejor». Un superlativo sin fuente hace lo mismo que un 9/10 y encima lo disimula. Se dice para quién sí y para quién no.
- Opiniones de terceros presentadas como dato. Lo que dicen las reseñas puede ir en un artículo, citando quién lo dice. En una ficha, no.
- La pega escondida. Cada herramienta lleva su contra al lado de su virtud, con el mismo tamaño de letra.
La afiliación, en claro
Algunos enlaces a las herramientas son de afiliación: si contratas desde ellos, Comparatium cobra una comisión y tú pagas lo mismo. Están marcados como tales para tu navegador y para los buscadores.
LO QUE ESO NO CAMBIA Ni el orden, ni las recomendaciones, ni lo que decimos de cada herramienta. Las comisiones no se publican y ninguna plantilla las lee: el código que ordena el catálogo no sabe cuánto paga nadie. Hay herramientas recomendadas que no nos pagan un céntimo, y otras que pagan y no recomendamos.
Si ves un error
Los precios cambian y las webs se rehacen. Si encuentras algo que ya no es cierto, escríbenos a hola@connexium.es y lo corregimos citando la fuente. Los datos se revisaron por última vez el 10 de octubre de 2026.
Lo que hay detrás
65 herramientas en 16 categorías. Cuando publicamos un precio, lleva una fuente y una fecha de comprobación; si no podemos verificarlo, la ficha lo dice en vez de rellenar el hueco. Los datos del titular están en el aviso legal.