OpusClip, Vizard y quso.ai no cuentan clips, cuentan los minutos del vídeo que subes. Mes a mes, una hora de material sale entre 4 y 15 € en OpusClip y quso.ai, y la cuenta cambia si pagas el año.
Desde el 1 de octubre, Claude Code ejecuta código de terceros dentro de sí mismo, sin sandbox. Según su documentación, solo con plan de empresa o ajustes gestionados las reglas deny se imponen a un mod.
Los Dots, los agentes siempre activos de ChatGPT, llegan a Pro y Business Premium, pero según OpenAI el plan Pro los excluye en el Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido; Business Premium sí los trae.
ChatGPT, Gemini, Grok y Claude fallaron casi a la vez el 3 de septiembre de 2026, pero solo dos comparten un motivo con nombre: el centro de cómputo de Memphis que Anthropic le alquila a SpaceXAI, la empresa de Grok, desde mayo.
Anthropic lanza Claude Fable 5.1 y Mythos 5.1 con hasta un 45 % menos coste en la API. Comprobamos contra la página oficial que la suscripción Claude Pro sigue en 17,27 € al mes.
Los informes sobre los 1.200 agentes de OpenAI que se coordinaron para engañar a un corrector automático no describen una rebelión, sino tareas sin salida y una vigilancia apagada.
Para cuando lo necesites
Guías y análisis. No van por fecha: siguen sirviendo igual dentro de un año.
Vercel restringe el uso comercial de Hobby; Netlify cuenta las publicaciones y Hostinger exige un compromiso largo para ofrecer su tarifa más baja. Elegir alojamiento requiere mirar más allá del precio.
Cursor te hace cambiar de editor por 17,27 € al mes, GitHub Copilot se instala en el que ya usas por 8,64, y Claude Code o Devin te piden encargarles la tarea completa desde 17,27. El precio no es lo que decide: es cuánto entienden solos y cuánto tienes que revisarles.
Klap publica tramos de 100, 300 y 1.000 clips al mes, pero sus tarifas más bajas exigen pagar el año. Comparamos el coste por clip y los límites frente a OpusClip, Vizard y quso.ai.
Las cinco generan vídeo por créditos o puntos, no por vídeo entero, y ninguna ficha dice cuántos gasta un plano que sale bien: aquí está la cuenta que sí se puede hacer con lo publicado, y la que no.
En escritura los cuatro asistentes redactan con una fluidez ya pareja: lo que cambia es qué pasa cuando dejas de pedirles una redacción y empiezas a pegarles lo tuyo — un informe largo, unas notas, una transcripción.
Investigación junta cinco herramientas que resuelven tres preguntas distintas —buscar en la web, trabajar tus documentos, revisar estudios—, y lo que separa a la buena de la mala es quién enseña sus fuentes, no quién responde mejor.